Después de releer mi último post, orgulloso como un padre de esos que insultan a sus hijos de cinco años cuando juegan al fútbol, me di cuenta de algo. No, no de que había excedido la dosis recomendada de pentotal sódico por la FDA en mi esclavo sudafricano. Esos negros aguantan más que las mamitas que la FDA usó de conejillos de indias.
De lo que me percaté fue que no había mencionado para nada las fiestas, que se aproximaban con el fervor de un obeso norteamericano a una cajita feliz. Mi sorpresa fue tal que puse exactamente la misma cara que el tipo de American Pie cuando su padre le dice “Jim, vamos a hablar de la masturbación.” Antes de que pudiera hacer algo para remediarlo, sentí algo que cubría el rostro y un olor muy dulzón. Desperté en una especie de habitación circular, muy oscura, con una bola de espejos en el techo. Me rodeaban diez personas, y cada vez que una de ellas hablaba se iluminaba su cuerpo con un haz de luz blanquecino.
Hombre 1: Hemos leído tu post, y estamos decepcionados.
Hombre 2: Sumamente decepcionados.
Hombre 1: Hombre 3, ¿puedes decirme la fecha exacta en que se publicó el post?
Hombre 4: El hombre 3 no vino. Murió aplastado en la Meca.
Hombre 2: Sumamente aplastado.
Hombre 1: Felicidades, hombre 4. Acabas de ser ascendido a hombre 3. Ya haremos una fiesta, con su correspondiente pastel de zarzamora y piñata con sorpresas divertidas. (Sonriendo lujuriosamente) una pista: serán profilácticos. Ahora bien, ¿puedes decirme en qué fecha fue publicado el último post de este individuo?
Nuevo hombre 3: El 22 de diciembre, señor.
Hombre 1: ¿Y eso qué nos dice, señor Kuny?
Kuny: ¿Podrían hablar en castellano? El esperanto no se me da muy bien.
Hombre 1: ¿Qué dijo?
Hombre 7: Que hablemos en español.
Hombre 2: Sumamente en español.
Hombre 1: ¡No sé hablar español! (llorando) ¡Y no es porque no quiera! Pero mi infancia fue muy complicada… mi madre, ella me golpeaba… (ya calmado) Hombre 7, comuníquele brevemente lo que acabamos de decir.
Hombre 7: Preguntan que qué les dice que su último post haya sido publicado el 22 de diciembre. Y el Hombre 1 es gay o algo así.
Kuny (rascándose la cabeza): Ehmm… bueno, supongo que están enojados porque no mencioné las fiestas.
Hombre 7: Dice que cree que ustedes están enojados porque no mencionó las fiestas. Y creo que es gay o algo así.
Hombre 1: Dígale que queremos que el próximo post esté relacionado con las fiestas, o alimentará a los tiburones.
Hombre 7: El próximo post tiene que ser de las fiestas, o vas a alimentar a los tiburones. ¿Y viste cómo me mira el Hombre 6? Creo que le gusto. Le voy a preguntar al Hombre 8. Sabés cómo me le voy a tirar si me dice que hay onda. (Cantando) Wake me up before you go go…
Kuny: ¿Eh?
Hombre 1: (da un aplauso)
Desperté en el mismo lugar en donde estaba antes de perder el conocimiento, salvo que me dolían todos los músculos y estaba completamente desnudo. Estos del clan Naranja, ¡siempre tan graciosos!
Ahora, a hablar de las fiestas. Primero viene la navidad:
Se celebra el 24 de diciembre, pero en realidad es el 25. Esto es porque con tantos años bisiestos el calendario gregoriano terminó por colapsar y se tuvieron que atrasar todas las fechas un día. Aquí conmemoramos el nacimiento de Jesucristo, que era un carpintero que no se afeitaba y que hacía trucos de magia. En realidad, el día de Navidad fue reconocido recién en el año 345, cuando el Santo Vicario de Cristo (aparecía como sinónimo de Papa en el Word, y yo lo tomé, es elegante) le ganó un piedra, papel o tijeras a Papá Noel, que no quería que la Navidad sea ese día porque justo tenía que trabajar y quería pasar el día con su familia y los duendes.
Ya que estamos hablando de Papá Noel, Santa Claus, San Nicolás o el Viejo Pascuero, profundicemos sobre el tema. Papá Noel es tan sólo un hombre muy gordo que impuso un régimen fascista en el pueblo de los duendes. A través de la oratoria, los esclavizó para su beneficio personal. La iglesia nunca toleró el esclavismo (cosa que demostraron teniendo miles de esclavos a su servicio para que la gente vea lo mal que estaba), por lo que el Papa de turno fue a ver a Papá Noel, y llegaron a un acuerdo. El obeso hombre de rojo debía repartir regalos, elaborados por sus esclavos, a todos los de fe cristiana los 25 de diciembre para convencer a más gente a que se una al cristianismo. “Llego a saber que le repartís un solo regalo a un judío, y te saco a todos los enanos, eh”, le dijo el Papa. “Bueno,”dijo Papá Noel. “Pero ¿puede ser que no le reparta a los negros tampoco? No es que tenga un problema con ellos, pero…”. El Papa hizo un gesto de aprobación. “Hacé lo quieras, gordo enfermo.” Pero eso cambió gracias a Martin Luther King, que presionó a la Iglesia para que los negros también pudieran gozar de sus baratijas.
En cuanto a Año Nuevo, celebramos que la tierra giró alrededor del sol exitosamente otra vez. Esto obviamente proviene de la adoración al sol, heredada por el catolicismo de los Incas, los egipcios y el Rey sol Marquesi. Su celebración viene acompañada de fuegos artificiales, vino espumante (los franceses no dejan decir “champagne”, ni “roquefort” ni “los franceses son unos reverendos hijos de re mil puta y su acento es de puto”), sobras de navidad (Fuente: primer post de Argonath) y de las frases “¡Qué año de mierda!”, “A este año le tengo fe” y “Me gasté toda la plata de los cohetes en crack, espero que no les importe”.
Eso es todo por ahora. Espero que satisfaga a mis superiores porque no tengo ganas de volver a alimentar a los tiburones, cuando te acercás al estanque a darles la carne te salpican todo de agua mugrienta y te tenés que bañar. El próximo post va a ser mucho mejor, en serio. Lo sé porque Argonath lo va escribir, y estuve hablando con él:
Kuny: ¿Va a haber chistes de negros en tu próximo post?
Argonath: Toneladas de ellos.
Kuny: ¡Brillante!
Por cierto, El Telégrafo Mercantil desea a sus lectores que hayan pasado una feliz Navidad y que a este año que viene lo reciban en compañía de sus seres queridos. Ah, y de los Reyes Magos no hablo porque son negros.
Oh, y bueno, finalmente llegó la razón por la que todos empezaron a leer: ¡los bloopers!
Blooper 1
Kuny (tecleando): ¡Oh, escribí “indias” con h!
Blooper 2
Kuny (tecleando): ¡Uh, escribí “efliz” en vez de “feliz”!
Blooper 3
Kuny (tecleando): ¡Ah, no puse la cantidad de chistes de negros que Argonath me indicó! Bueno, mando algo al final y de paso arreglo lo de los Reyes Magos.
Blooper 4
Kuny (deja de teclear y comienza a escupir sangre): ¡Esta tuberculosis!
Posted by Kuny
viernes, diciembre 29, 2006
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